La Reposada está rodeada por un habitat que potencia el proceso terapéutico. La calma del bosque, la frescura del aire, el agua templada y el sonido del ecosistema crean un espacio ideal para la introspección, facilitando una conexión pura con lo esencial.
Una sesión consta de dos horas, una de relajación en el entorno; jardín, sauna y piscina interior, más una hora de masaje a elegir:
Es un contacto sagrado, su objetivo principal no es solo relajar el cuerpo, sino restablecer el equilibrio entre la mente, el cuerpo y el espíritu, considerándolos como un todo interconectado.
Durante la sesión, te sostengo y muevo suavemente por el agua, combinando movimientos de estiramiento y presión de los meridianos del shiatsu. Los movimientos son fluidos, rítmicos y suaves, creando una sensación de ingravidez que libera la tensión física y mental.
La sonoterapia con cuencos tibetanos es una técnica milenaria, comprobada científicamente, que utiliza vibraciones y sonidos armónicos, actuando sobre el sistema nervioso para inducir estados de profunda relajación y bienestar.
A través de la pintura, el dibujo, el modelado con arcilla o el collage, creamos un espacio seguro para que las emociones emerjan de tu cuerpo de forma visual. El proceso creativo en sí mismo es reparador.
Estas herramientas se ponen al servicio de tu proceso personal en las siguientes modalidades: