¿Qué es un flashback?
Nuestra mente tiene una capacidad asombrosa para recordar, pero en el caso del trauma, esta habilidad puede sentirse como una maldición. Cuando vivimos eventos con emociones intensas (miedo, angustia, dolor), nuestro cerebro puede almacenar esos recuerdos de una forma que le permite acceder a ellos rápidamente para ayudarnos a evitar situaciones similares en el futuro.
Cuando esos recuerdos vuelven de manera repentina, involuntaria e intrusiva, se les llama flashbacks. Dicho de otro modo, un flashback es la "re-vivencia intrusiva de experiencias traumáticas en el presente".
Aunque la causa neurológica exacta no está clara, los flashbacks pueden ser muy perturbadores e interferir seriamente en el bienestar de quienes los experimentan.
¿Qué se siente al tener un flashback?
Los flashbacks se viven de muchas maneras diferentes. Algunos sobrevivientes los describen como imágenes repetitivas o sonidos que aparecen de repente. Otros reviven el evento de forma tan vívida que les cuesta distinguir la memoria de lo que ocurre en el presente.
Para la mayoría, un flashback es una experiencia angustiante. Suelen ser provocados por detonantes y pueden llevar a otros síntomas como ataques de pánico o disociación. Los flashbacks pueden dejar a la persona con sentimientos de miedo, ansiedad, vergüenza o incertidumbre sobre cómo evitar que vuelva a ocurrir. Sea cual sea el resultado, estos recuerdos recurrentes son un recordatorio constante del dolor que todavía llevan consigo.
La relación entre los flashbacks y el trauma infantil
Es muy común que las personas que han sufrido trauma infantil experimenten flashbacks, incluso años después de que el trauma haya cesado. Esto se debe a que el trauma sigue afectando el cerebro, manteniendo el sistema límbico (la parte del cerebro que busca seguridad y evita el dolor) en un estado de hipervigilancia.
Esta hipervigilancia comenzó durante el trauma, cuando el sistema límbico intentaba proteger al niño. Desde entonces, permanece en alerta máxima, buscando cualquier señal de peligro. Cuando asocia un detalle del presente con un recuerdo traumático, puede activar una respuesta de lucha, huida o parálisis.
En esos momentos, el recuerdo es tan vívido que el sistema límbico vincula las sensaciones del pasado (vista, sonido, olor) con las del presente. El lóbulo frontal (la parte analítica del cerebro) lucha por comunicarse y separar el pasado del presente. El resultado puede ser un flashback, donde el recuerdo parece estar ocurriendo en tiempo real.
Debido a esta naturaleza perturbadora, los sobrevivientes pueden vivir con altos niveles de ansiedad, evitando lugares o situaciones por miedo a que se produzca otro flashback.